
Así lo aseguró Bill Glover, director general de Estrategia Medioambiental de Boeing, durante un desayuno informativo en el que explicó el compromiso de la compañía para maximizar el rendimiento medioambiental de sus aviones, para lo que dedica más del 75% a I+D en ese campo.
Glover dijo que el próximo año se llevarán a cabo las primeras pruebas del uso de biocombustibles en aviones y dependiendo del éxito la disponibilidad comercial tardaría de cinco a diez años.
Mezcla con carburante
Además, la idea es empezar con una mezcla de biocombustibles y carburante normal en un porcentaje pequeño que iría aumentado progresivamente, según declaró Glover, quien reconoció que llegar a usar combustibles biológicos al cien por cien es una visión «muy optimista».
En este sentido, aseguró que el objetivo de la compañía es que el uso de biocombustibles en los aviones no suponga ningún coste adicional para los usuarios, aunque al principio serán necesarios apoyos para cubrir la inversión que habrá que realizar. Cabe recordar que el transporte aéreo es responsable del 1,5% de las emisiones de CO2 de los Estados miembros de la Unión Europea (datos de 2006), frente al 52,8% del transporte por carretera.
También dijo que un coche híbrido con dos ocupantes consume una media de tres litros de combustible por kilómetro y pasajero, mientras que un avión -con una media de ocupación del 80%- no llega a ese consumo. Una de las prioridades de Boeing es la investigación en combustibles alternativos con bajo nivel de carbono.






