
Así las cosas, Acuamed no construirá finalmente un nuevo azud ni ampliará el ya existente, sino que los trabajos se centrarán en el «mantenimiento y adecuación» de la estructura actual y en la modificación de las conducciones que llevan el agua a la red de la capital con el objetivo de «minimizar el impacto medioambiental». Según el Ministerio de Medio Ambiente, la futura actuación impedirá que el Ayuntamiento de Málaga «realice una mayor extracción de recursos de los pozos de Cártama de la actualmente autorizada».
No obstante, aseguran que el proyecto sí que supondrá «una mejora importante en el sistema de abastecimiento de la ciudad de Málaga». Por esta razón, Acuamed tiene previsto entablar conversaciones con los responsables municipales de la capital para estudiar la posibilidad de que estos pozos suministren también a la población de Cártama, cosa que no ocurre actualmente.
En principio, dicho abastecimiento se llevaría a cabo en épocas de escasez. Por otro lado, representantes y técnicos de la sociedad estatal y miembros del Ayuntamiento de Cártama tienen previsto estudiar otras alternativas y obras complementarias para mejorar el suministro de agua a los distintos núcleos urbanos del término municipal, «siempre que estas nuevas actuaciones puedan ser asumidas por Acuamed con la estructura financiera habitual para obras declaradas de interés general».
Esta es la segunda vez que el Gobierno socialista modifica el proyecto del azud para llevar agua hasta Málaga después de que el año pasado la presión popular obligara a descartar su construcción en el río Grande a su paso por el término municipal de Coín.












