La Junta de Comercio de Málaga estudió el caso a mediados del XIX. En 1851 se nombró una comisión compuesta por Jorge Loring, presidente; Martín Larios, vicepresidente, Joaquín Ferrer y José Fernández, vocales, además de varios empresarios cordobeses. Tras los trabajos preparatorios, se obtuvo la aprobación del Gobierno en 1853. Martín Larios obtuvo la pertinente concesión administrativa, pero graves dificultades impidieron su realización. Ésta no llegaría hasta después de la promulgación de la Ley de Ferrocarriles de 1855. Finalmente, fue Jorge Loring el que obtuvo en 1859 la adjudicación. Se constituyó una sociedad integrada por Loring, Heredia, Larios, ayuntamientos de las comarcas malagueñas y cordobesas, y capital de origen francés (Vitali Picard y Cia, concesionaria de la construcción), catalán e inglés.
Los trabajos se iniciaron el 15 de marzo de 1860. El primer tramo de la zona llana de la franja costera (Málaga-Cártama) se realizó durante el año 1861; el trayecto hasta Álora, de gran dificultad por la orografía del terreno, se finalizó en 1864 y toda la línea, de 193 kilómetros se completó en 1866. La gran obra había durado seis años; en ella habían intervenido tres mil obreros. El informe preceptivo fue firmado por Luis Riquelme el 7 de febrero de 1868.
La longitud del trayecto Málaga-Córdoba comprende 192 kilómetros, a través de terrenos fértiles, poblados de olivos, tierras de labor y prados. Se habían tenido que perforar 17 túneles, construir 8 viaductos y 18 puentes, que suman 5.109 metros, 534 metros y 832 metros, respectivamente. El trazado cruza los ríos Guadalquivir, Guadaljocillo, Cabra, Genil, Guadalhorce y Campillos. El ferrocarril atraviesa localidades muy importantes, como Fernán Núñez, Montilla, Aguilar de la Frontera, Puente Genil, Casariche, La Roda, Fuente Piedra, Bobadilla, Gobantes, El Chorro, Las Mellizas, Álora, Pizarra, Cártama, Los Remedios y Campanillas.
Para la construcción del ferrocarril Málaga-Córdoba se suscribieron acciones españolas de 1.900 reales y francesas de 500 francos, fechadas en Málaga el 27 de agosto de 1862.
Jorge Loring intervino también en los proyectos de los ferrocarriles de Campillos a Granada y de Bélmez a Córdoba, a través de la Compañía de Ferrocarriles Andaluces (FF. AA.), que figuraba entre sus propiedades.










