Al caso de Antonio Escámez, director del instituto Torre del Prado, de Campanillas, que fue presuntamente golpeado el pasado viernes por el hermano de un estudiante, se unen otros dos que se han dado a conocer ahora, aunque ocurrieron poco después de iniciarse el año académico. Una maestra de un colegio de la capital fue golpeada por la madre de un pupilo, al parecer, después de que interviniera para separar una pelea entre este y otro escolar.
Del tercer caso, una profesional que recibió insultos de un familiar de otro estudiante, también en Málaga, no han trascendido más datos. Ambos están ya en los tribunales, y de su defensa se ocupa el gabinete jurídico de CC. OO.
A juicio
La Audiencia Provincial acogerá hoy el juicio de faltas por el ataque que supuestamente sufrió Antonio Escámez, a manos del hermano -mayor de edad- de un alumno que había sido expulsado del centro durante 29 días por atacar a otro con un palo.
En este trago estará acompañado por todos sus compañeros del IES Torre del Prado, así como por representantes de los sindicatos, padres, alumnos y profesionales de otros centros.
El equipo docente del instituto de Campanillas ya ha solicitado el traslado del estudiante cuyo familiar intervino presuntamente en los hechos, y ha organizado para la próxima semana una concentración de repulsa a las puertas de la Delegación Provincial de Educación, además de diversos actos en el propio centro.
A pesar de las anomalías, la escuela es el ámbito de la sociedad en que menos conflictos se producen. Así lo expuso el delegado de Educación, José Nieto, quien consideró, en declaraciones a SUR, que estos casos deben servir para potenciar el valor de la institución escolar.
Para Nieto, los sucesos demuestran que es necesaria una materia como Educación para la Ciudadanía, que describió como un cauce para prevenir este tipo de actitudes, puesto que «los valores que estas personas han interiorizado no son los correctos». Así, el delegado indicó que puede ayudar a evitar trastornos sociales y personales en los futuros ciudadanos, como el considerar la violencia una vía para alcanzar objetivos.










