
«Es la magia vista a través del payaso, o el payaso haciendo magia, es lo mismo». Con estas palabras definía su director y protagonista, Ángel Azar, la obra producida por la compañía Sésamo Producciones.
Durante unos 75 minutos aproximadamente, todos aquellos que decidan acercarse hasta la Sala Albéniz soñarán con las 'travesuras' de Lino, el ayudante de un mago que aprovecha las horas de sueño de su maestro para probar suerte por él mismo en el mundo de la magia. Por supuesto, las cosas no saldrán como él espera, desatando la rebelión de los objetos con los que experimenta, y que cobrarán vida por el escenario.
Una historia simple, sin demasiados enredos en su desarrollo, que permitirá, según su autor, «enlazar perfectamente todos los números que engloban el espectáculo». Además, la obra es «totalmente visual», como adelantó su creador, por lo que la línea argumental de la historia la van marcando la música y los gestos que desarrollará su protagonista a través de la mímica. «Es un espectáculo que podrá entender todo el mundo porque no tiene texto, es todo musical y mímico», anunció Ángel Azar.
A lo largo del espectáculo, también habrá tiempo para la participación e interacción con el público. Así, por ejemplo, durante uno de los números musicales alguna espectadora será elegida para encarnar a la amada del personaje. Otras veces, el público tendrá que ayudarle a conseguir el dinero que se encuentra encerrado en miles de pompas de jabón.
Nuevos retos
Durante muchos años, Ángel Azar se dedicó al mundo del ilusionismo. Ahora, esta producción supone un nuevo reto para el artista, ya que le permite «separarse» del concepto tradicional de magia que siempre ha practicado para adentrarse en la faceta más teatral y escenográfica del arte. De todas formas, Azar incide en que el objetivo primordial para él «es realizar el truco de magia más difícil, hacer reír al público», señaló.
Con respecto a la elección de Málaga como provincia española para estrenar la obra, Azar resaltó que su producción «es cien por cien malagueña», por lo que era «justo» inaugurar las representaciones en la provincia.









