
Galardonado con la Llave de Oro del Cante, el maestro cordobés, que imparte un curso formativo de cante en el Conservatorio Superior de Danza dentro de la bienal Málaga en Flamenco, confiesa que se considera a sí mismo «un profesor atípico». «No intento, ni tampoco quiero que mis alumnos canten como yo, sino que se expresen conservando su propia personalidad», sentenció el cantaor afincado en Málaga para el que, sin embargo, es necesario adoptar «una estética y una dicción con la que no se nace, sino que se aprende».
Es ahí, donde aparece la figura del didacta, «que ha de velar por marcar y predicar unos caminos concretos y certeros a seguir», enfatizó ayer Fosforito, quien ha estado apoyado en las clases por el guitarrista Antonio Soto.
La parte didáctica
Unos 250 estudiantes participan en estos programas formativos que se estructuran en cante, baile y guitarra y que se incluyen dentro de las actividades paralelas organizadas por la bienal Málaga en Flamenco.
En marcha desde el pasado 27 de agosto, además de Fosforito, en este curso intervienen o han intervenido como profesores reconocidos artistas como Serranito, Pepe Romero, Enrique de Melchor, Rocío Molina o Isabel Bayón, entre otros.
«Creo que se trata de una iniciativa estupenda», explicó el guitarrista madrileño Serranito, ya que, «además de ayudar al discípulo a sacar al arte que lleva dentro, se enriquece el panorama flamenco con las aportaciones de los propios estudiantes».
Prácticamente la mitad de los alumnos que participan son extranjeros en unos cursos que tienen «el reto de introducir a Málaga como uno de los principales destinos flamencos», aseveró el director de la bienal, José Luis Ortiz Nuevo.







