El alojamiento y la restauración son los aspectos más valorados por los turistas que visitan la Costa del Sol, mientras que los aparcamientos y el tráfico son dos de las variables que alcanzan las peores calificaciones.
Según el "Turímetro", estudio que elabora la SOPDE para el Patronato de Turismo de la Costa del Sol, correspondiente al segundo trimestre de este año, la visión del destino alcanza una nota acumulada de 7,88 puntos para el primer semestre, dos décimas más que en el mismo periodo de 2006.
Los turistas encuestados entre abril y junio otorgaron una calificación media de 7,98 puntos al alojamiento -la media fue de 7,4 puntos-, y los más satisfechos con esta oferta fueron los alemanes y británicos.
La restauración obtuvo una puntuación de 7,71 puntos, que alcanzó el 7,8 en el caso de los viajeros británicos y franceses, los más satisfechos con esta variable.
Dentro del entorno urbano, que logró una nota de 7,06 puntos, se incluyen los aparcamientos (6,19), el tráfico (6,18), el paisaje urbanístico (6,4) y el acceso y señalización (6,57).
Los turistas nacionales fueron los que mostraron un menor grado de satisfacción, seguidos de franceses e irlandeses, mientras que los más satisfechos con el entorno urbano fueron los británicos.
El conjunto de servicios públicos de la Costa del Sol alcanzó una calificación de 6,87 puntos, y dentro de éstos, el alquiler de coches obtuvo la nota más alta (7,67).
En cuanto al entorno medioambiental, los turistas le otorgaron una nota de 7,37, que fue más baja en el caso de los españoles (6,66) y los alemanes (7).
El estudio incluye una pregunta sobre la percepción de evolución que presenta la Costa del Sol respecto a la anterior estancia de los turistas, y dentro de los aspectos mejor valorados se repitieron los alojamientos y la restauración.
Por debajo del umbral 2 -en una escala de 1 a 3- aparece la relación calidad precio, que obtiene una nota de 1,88 puntos, lo que significa que los turistas perciben en este aspecto un leve descenso respecto a visitas anteriores.
Por nacionalidades, de todos los turistas que habían estado con anterioridad en la Costa del Sol, los procedentes de España son los que menor percepción de mejora observaron en el destino, mientras que los británicos no vieron ningún aspecto que hubiera sufrido un empeoramiento respecto a otras visitas.