
En principio, la idea de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias es la de aprovechar un terreno de unas 30 hectáreas de superficie que se ubica al pie de la misma carretera de la actual prisión (denominada carretera de la Vía), pero más pegado al término municipal de Alhaurín el Grande. De esta forma, garantizarían la buena comunicación entre los dos centros y también la cercanía a la capital.
Ahora está por ver si este nuevo proyecto descartaría definitivamente la idea de construir la nueva cárcel de Málaga en el término de Mollina, tal y como indicó el Gobierno al PP en respuesta parlamentaria a finales del año pasado. Sin embargo, la idea de levantar un segundo centro penitenciario en Alhaurín de la Torre ya se ha topado de lleno con las reticencias del Ayuntamiento.
Rechazo municipal
El propio alcalde calificó ayer de «barbaridad» la posibilidad de que el municipio acoja otra prisión, y más en los terrenos que se plantean, ya que en el Consistorio los considera como un suelo con un importante potencial de desarrollo. «La solidaridad de Alhaurín de la Torre con la provincia ya es muy sobrada con las canteras y con la cárcel actual», manifestó Joaquín Villanova.
En cambio, el regidor sí que mostró su buena predisposición para una posible ampliación de la prisión provincial, sobre todo porque, según recalcó Villanova, ya se dispone de los terrenos necesarios.
Con todo, reconoció que la intención que le transmitieron desde Instituciones Penitenciarias no fue la de la ampliación, sino la de construir un Alhaurín II. El alcalde ya mostró su rechazo al proyecto en el transcurso de la citada reunión, que tuvo lugar en el Ayuntamiento y donde estuvieron presentes el director de la prisión provincial, Antonio Guerrero; su antecesor en el cargo y jefe de gabinete de Instituciones Penitenciaras, Ángel Herbella; y otros representantes de este organismo, dependiente del Ministerio del Interior. Aunque el alcalde ya ha mostrado sus reticencias, en el Ayuntamiento recuerdan que el malestar municipal no fue obstáculo para la construcción de la primera cárcel gracias a un decreto del Consejo de Ministros.










