De vez en cuando montan una exposición. Una de las primeras, este invierno pasado, trataba sobre el erotismo y la publicidad, y se organizó desde la Facultad de Periodismo.
La artista Tane Luna expuso su 'fotografía narrada' bajo el título UNOTRO.
En Cincoechegaray quieren recuperar el espíritu de la tertulia literaria: un grupo de lectores elige un libro (el último ha sido 'El lector', de Bernard Schlink) que se comenta un tiempo después, un jueves por la tarde. Es curioso: a esta actividad no se la llama tertulia, sino taller o club de lectura. La palabra tertulia ha quedado devaluada, arrasada, aniquilada por culpa de los ínfimos tertulianos de la televisión. Habría que sacarle la basura y retomarla y rellenarla de pasión por el diálogo creativo.
También celebran conciertos y actuaciones: jazz y bossa nova de Tanja Blume Trío, música electrónica de Cotte acompañada de videoproyecciones. En junio actuó 'Subdesarsur', un grupo formado por Esteban Jusid y el poeta Luis Melgarejo que cantan y rescatan, por ejemplo, a un actualísimo Fernando Quiñones: 'Sur de basur, de absur./ Desurbanicexprimesur./ Típicolormiserisur./ Costrocalor. Subdesarsur.' (Un trabalenguas que resume la cara negra del verano). En julio actuó el grupo 'Monólogos secundarios' con sus Kafka sessions: lo suyo se llama 'show ruidista' y consiste en una 'explosión de poemas acompañada por rock & roll clásico y experimental'.
Y proyectan películas. En mayo arrancaron con una road movie-documental de una directora india experimental, Umabeecroft, que exploraba las orillas del Ganges y sus paisajes industriales con una mirada futurista.
Etcétera. Ya cuentan con un pequeño currículo de lo más atractivo. A Málaga le hacen falta sitios así. Lo primero que se ve al asomarse a Cincoechegaray es un apetecible sofá invitador. Cosas buenas e insólitas para probar en otoño. No me digan que no se van a pasar.







