
Así figura en el proyecto de actuación que ha elaborado el estudio del arquitecto Ángel Asenjo, en el que se destaca que el centro de Lidl «contribuye a la integración de Málaga en la red española de plataformas logísticas, lo que se traduce en una mejor y mayor implicación de la ciudad en los grandes flujos económicos derivados de los operativos logísticos».
Cargas externas
Según fuentes consultadas por este periódico, el centro está sólo pendiente de la firma de un convenio urbanístico entre el Ayuntamiento y la cadena Lidl para determinar las cargas externas -obras de urbanización o mejora del entorno- que corresponde ejecutar a la empresa como contraprestación por la implantación del edificio. Según las fuentes, ese acuerdo se rubricará los próximos días, con lo que se despejará el camino para la concesión de la licencia de las obras, que tienen un plazo de ejecución de un año.
Al margen de ese convenio, según la documentación aprobada el pasado mes de abril, el Consistorio recibirá la cantidad de 1.097.750 euros como compensación por el aprovechamiento del suelo, que requirió una declaración de utilidad pública e interés social por sus características.
En ese documento, también se indica que, antes de obtener el permiso de obras, Lidl tendrá que elaborar un plan medioambiental de protección de las especies de la zona que contemple su recogida y traslado a hábitats similares. Según el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), el sector en el que se construirá el centro de Lidl, que recibe el nombre de Zocueca, tiene una calificación ambiental de «impacto severo».
El edificio tendrá una superficie construida de 34.335 metros cuadrados de los que 672 serán para oficinas, y el resto de almacén. Además, contará con 27 aparcamientos especiales para camiones y 146 para turismos.










