
Para alcanzar este puesto, esta joven de 20 años tuvo que enviar su currículum. «Estoy dispuesta a trabajar de otra cosa, pero lo ideal es dedicarte a lo que has estudiado», afirma. Sus condiciones laborales son «buenas». «Trabajo seis horas diarias, de lunes a sábado», cuenta, al tiempo que añade que su salario no supera los 700 euros.
Sorteo
«No es mucho, pero me da para ir tirando», expresa. Jiménez vive en casa de sus padres, pero ya está pensando en marcharse. «Mi novio y yo nos metimos en un sorteo de viviendas de protección para jóvenes en Alhaurín y nos ha tocado una», declara. «Creo que con mi sueldo y el de él podremos ir pagando la hipoteca, que no es muy alta», vaticina la joven peluquera, que también está inmersa en la tarea de sacarse el carné de conducir. «Ya tengo la teórica. Con el sueldo que he empezado a cobrar quiero pagarme las prácticas. A ver si lo puedo tener para el mes de septiembre», afirma.
Con el permiso, Jiménez podrá dejar de coger el autobús. «Mis padres me dejarán un coche. Más adelante quiero tener uno propio», asegura esbozando una sonrisa. «Quiero empezar a sentirme independiente», agrega. Entre tanto, la señora a la que lava el pelo le pide que le aplique ya el champú.











