Carlos Blázquez, secretario provincial de la patronal agraria Asaja, celebra este giro de tuerca y asegura que el sector aguarda «con otra ilusión» la próxima campaña de cereal, que arrancará en octubre. «La baja rentabilidad estaba haciendo que muchos agricultores se plantearan vender su terreno. Ahora, gracias a Dios con estos precios las cuentas comienzan a salir», destaca. Según sus cálculos, en Málaga se cultivan cerca de 33.000 hectáreas de trigo duro, cada una de las cuáles producen unos 4.000 kilos. «El precio del kilo ha pasado de 16 a 28 céntimos en el último año», concluye.










