Reynolds dijo que era muy temprano para asegurar que el origen de la infección era un laboratorio de investigación situado a pocos kilómetros del campo afectado, en el suroeste de Londres. La veterinaria declaró a la cadena Sky News que el ganado de la granja en la que las pruebas de detección de la fiebre aftosa fueron positivas «fue sacrificado». Reynolds comentó que el ganado de una hacienda «adyacente» también fue sacrificado al determinarse un peligro de infección.
«Otros supuestos casos de fiebre aftosa han sido analizados y hasta ahora todas las investigaciones no han arrojado resultados positivos o signos clínicos de fiebre aftosa», añadió. El ministerio de Medio Ambiente británico precisó que la variedad del virus detectada en la granja no ha sido hallada normalmente en animales, pero que se usa en laboratorios internacionales, incluido el de Pirbright, a pocos kilómetros de la granja en la que se detectó el foco de la enfermedad.
Reynolds rehusó comentar si en caso de confirmarse que el laboratorio es la fuente del virus resultaría más fácil prevenir una epidemia, como la ocurrida en 2001.
Investigación urgente
«Es muy temprano para sacar cualquier conclusión sobre la implicación de esto en la propagación del virus», dijo. «La fiebre aftosa es muy contagiosa y debemos mantenernos vigilantes», sostuvo. La autoridad veterinaria dijo que se había iniciado una investigación urgente en torno al posible vínculo entre el brote de la enfermedad y el laboratorio, lo que comprende la verificación de las medidas de seguridad del centro de investigación.
Dos días después del descubrimiento del foco de fiebre aftosa en el sureste de Inglaterra, la búsqueda del origen del virus parecía concentrarse ayer domingo en un laboratorio de investigación animal situado a pocos kilómetros de la explotación afectada.








