Luque reconoció que el incremento de las peticiones para esta línea de ayuda a la rehabilitación en los últimos años ha desbordado a la oficina del Consistorio, que ha tenido que incrementar el personal dedicado a este ámbito de su actividad. «Creo que ahora han puesto más funcionarios para estudiar las solicitudes, así que espero que los trámites se puedan agilizar en los próximos meses», agregó Luque, quien resaltó que uno de los principales alicientes es que no exigen requisitos de ingresos económicos o niveles de renta a los vecinos.
No solo pintura
«Muchos creen que las ayudas son sólo para pintar la fachada de los bloques, pero no se trata de eso, hay que hacerles ver que lo que se solicita es un proyecto de rehabilitación, que incluye reparaciones de más calado que la pintura en los edificios», comentó el presidente de los administradores de fincas.
Para llevar a cabo el proyecto en concreto, la comunidad suele pedir un préstamo bancario que se financia mediante una subida en las cuotas mensuales que, según indicó Luque, puede suponer incluso una duplicación de su cuantía ordinaria. «No obstante,una vez que llega la subvención municipal del 40%, se rebaja el préstamo y las cuotas pueden disminuir», concluyó.










