Málaga ocupa el puesto 13 de la clasificación de la UE en cuanto a calidad de vida, a la que sigue -dentro de España- Oviedo, en el puesto 18. El ranking lo encabezan ciudades de tamaño medio o pequeño como Groningen (Países Bajos), Cracovia (Polonia) o Aalborg (Dinamarca), mientras que la parte baja de la tabla la acaparan las grandes capitales como Atenas (75), Estambul (73), Londres (69), Bruselas (57), Berlín (56) o París (48). Barcelona y Madrid, las otras dos ciudades españolas que participan en la encuesta, ocupan los puestos 38 y 61 respectivamente.
El 70 por ciento de los malagueños encuestados tiene el firme convencimiento de que en los próximos cinco años, la calidad de vida en la ciudad irá a mejor. Sin embargo, entre las dificultades más preocupantes para los ciudadanos, el 47 por ciento ve complicado encontrar casa a buen precio. Además, la mitad de los encuestados considera la contaminación atmosférica como un gran problema.
Trabajo y seguridad
El estudio aborda también la cuestión de la seguridad. El 91 por ciento de los malagueños asegura sentirse seguro en la ciudad, un porcentaje que supera Oviedo, donde el 97 por ciento de los encuestados tiene una buena percepción de seguridad. En Madrid y Barcelona esta percepción cae hasta el 86 y 87 por ciento respectivamente. La mayor percepción de inseguridad corresponde a los habitantes Estambul, Nápoles, Sofía y Atenas.
Los ciudadanos malagueños están especialmente descontentos por la escasez de espacios verdes, como parques y jardines (el 48 por ciento se declara no satisfecho, el décimo puesto de la clasificación por la cola), mientras que Madrid y Barcelona se encuentran también en la parte baja de la clasificación y Oviedo, en los primeros puestos. Los habitantes de las ciudades nórdicas son los que están más contentos con sus parques y jardines en contraste con lo que sucede en Sofía, Nápoles, Atenas o Bratislava.
Finalmente, la mayoría de los malagueños y los ovetenses considera que los inmigrantes están bien integrados en su ciudad, mientras que en el caso de Madrid y Barcelona hay una mayor división de opiniones.











