
Vitorica se convirtió así en la octava víctima mortal española del atentado que el 2 de julio perpetró un terrorista suicida que se empotró con su coche cargado de explosivos contra un convoy de turistas que acababa de visitar el Templo de la Reina de Saba.
Minutos después de conocer el deceso de la turista, el Ministerio de Defensa ordenó fletar un aparato para repatriar a España los restos mortales. El avión, explicaron fuentes de este departamento, partió a primera hora de la tarde de ayer de la base militar de Torrejón de Ardoz, en Madrid.
El embajador español en Yemen, Marcos Vega Gómez, y el director de Relaciones Exteriores del Gobierno vasco, Mikel Burzaco, trabajaron todo el día contrarreloj para acelerar los trámites de repatriación. Vega se reunió con el ministro de Sanidad yemení, Abdelkarim Rafe, para cerrar todos los detalles con el fin de que el aparato del Ejército del Aire pudiera despegar de la capital de yemení, tal y como tenía previsto, a primera hora de hoy domingo para tomar tierra en España sobre las 18.00 horas. En Torrejón de Ardoz, los restos mortales de la turista serán recibidos por sus familiares. Será enterrada en la localidad alavesa de Amurrio.
En el avión, además del cadáver de Vitorica, viajarán los dos hermanos de la fallecida que 48 horas después del atentado se habían desplazado a Yemen y los siete agentes de la Policía Nacional y Guardia Civil que Interior envió al país para investigar el atentado.
Dos intervenciones
Vitorica había sido sometida a dos intervenciones quirúrgicas de extremada gravedad. El 2 de julio fue operada por equipo de neurocirujanos locales de un edema cerebral causado por la metralla y una grave lesión ocular. La noche del 3 de julio fue sometida a otra intervención que duró tres horas y media para retirarle pequeños restos de metralla aún alojados en el cerebro.
Tras esta última intervención, la paciente entró en coma inducido y desde el 7 de julio su estado era de extrema gravedad. Su salud era tan delicada que los neurólogos, a pesar de ser necesaria una nueva cirugía, descartaron someterle a la operación que pudiera cansar aún más su debilitado corazón.









