Un informe policial observa una «incoherencia» en la documentación presentada por las defensas en el juzgado, señalando incluso que se podría haber incurrido en una «presunta falsedad pretendiendo dar una apariencia de veracidad». La juez que instruía en aquel momento las diligencias (posteriormente fue sustituida por el titular del Juzgado número 2 de Coín) rechaza hasta en dos ocasiones los recursos presentados para que se devolviera el dinero, indicando que, en el caso de los 7.000 euros, no se explica por qué se tenía dicha cantidad en efectivo (billetes nuevos de 500 euros) y «con tanta antelación al viaje proyectado».
Declaración de testigos
En abril de 2007, el juez toma declaración a varios clientes de la asesoría, en calidad de testigos, que vienen a justificar los pagos realizados, y cuyas sumas vendrían a ser los 64.000 euros encontrados en la casa. Se trata en la mayoría de los casos de empresarios que explican que entregaron el dinero para diversas gestiones profesionales.
Entre estos testigos se encuentran la propia esposa de Serón, la cual explica cada pago uno por uno. A día de hoy, el juez aún no ha autorizado la devolución del dinero.










